Los boniatos caramelizados, el bacon crujiente y los dátiles se unen al tomillo terroso en este picadillo cálido y reconfortante, ideal para las mañanas de otoño o las reuniones de brunch.
Celebra la abundancia del mar con este cremoso risotto de mariscos, lleno de tiernos trozos de bogavante y cangrejo real. El bogavante y el cangrejo se cocinan primero en su caparazón, infusionados con vino blanco e hinojo aromático, creando un caldo fragante de mariscos que luego se utiliza para preparar un risotto sencillo y elegante. Se añaden al risotto tomates jugosos y hierbas frescas, junto con mariscos picados, para un sabroso sabor a verano.
El sabroso y umami polvo de boletus es el secreto de estas costillas cortas indulgentes, un plato principal sofisticado que seguro impresionará, pero que es fácil de preparar con antelación. Las costillas se cuecen en vino tinto y caldo hasta que estén tiernas. Antes de servir, cúbrelos con una mezcla mantecosa de ajo y setas salteadas. Sirve las costillas con puré de patatas, polenta o incluso unos suaves ñoquis, para absorber hasta la última gota de la salsa infusionada con boletus.
El chocolate negro y el vino tinto se unen para crear un pot de crème deliciosamente suave y sedoso. La clave para conseguir una textura sedosa es doble: atempera las yemas de huevo lentamente con nata caliente y hornea las cocottes al baño María para conseguir un calor suave y uniforme. Este postre decadente es el final perfecto para tu próxima cena con invitados. El pot de crème puede prepararse con hasta dos días de antelación, así que lo único que tendrás que hacer después de cenar es añadir una cucharada de nata montada y disfrutar del momento.