Sopa de tomates asados a fuego lento con caballa frita y pesto

DIFICULTAD
Media Media
TIEMPO DE COCINADO
Menos de 2 horas Menos de 2 horas
SERVICIO
4-6 4-6
Sopa de tomates asados a fuego lento con caballa frita y pesto
Esta es la sopa de tomate definitiva, y llevo años preparándola. En realidad es una receta que aprendí en mi época en River Cottage, cuando a principios de otoño el jardín se convertía en un lugar exuberante. Esa es la época de conservar, fermentar y cocinar para el futuro todo lo que la tierra nos ofrece. Esta sopa se hace asando tomates dulces maduros con ajo, tomillo y aceite de oliva. El puré resultante es increíblemente delicioso y puede embotellarse para los meses de invierno. En mi cocina nunca dura mucho tiempo...
Ingredientes
Método

Ingredientes

Para la sopa
  • 2.5kg de tomates maduros de varios tipos, partidos por la mitad
  • Medio ramillete de tomillo
  • 6 dientes de ajo, pelados y finalmente cortados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra recién molida
Para el pesto
  • 30g pipas de girasol
  • 1 diente de ajo pequeño
  • 75g de queso cheddar o queso de cabra curado, finamente rallado
  • Una buena pizca de sal marina
  • 1 puñado grande de albahaca
  • 100ml de aceite de oliva virgen extra
Para la caballa
  • 2 caballas frescas de tamaño medio, fileteadas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel fresca, partida
  • 1 diente de ajo, machacado
  • 2 ramitas de tomillo
  • Método

  • 1
    Precalienta el horno a 200°C.
  • 2
    Pon las mitades de tomate (puedes cortar a cuartos los que sean muy grandes) boca arriba en una bandeja de hornear lo bastante grande para que quepan todos en una sola capa. Esparce por encima los tallos de tomillo y el ajo cortado, luego echa el aceite en hilillos y adereza con sal y pimienta.
  • 3
    Mete la bandeja en el horno y asa los tomates durante 45-60 minutos, o hasta que empiecen a arrugarse por los bordes y estén a punto de hundirse.
  • 4
    Saca del horno y deja enfriar unos minutos. Usando la parte de atrás de un cazo, aplasta los tomates contra un colador, extrayendo todo su jugo denso y aromático.
  • 5
    Aparta la piel y las semillas que queden. Echa el jugo de tomate en la cazuela y pon a hervir. Puedes ajustar el equilibrio entre dulzor y acidez con un poco de vinagre de sidra o una pizca de azúcar. Sea como sea, prueba y ajusta el aderezo con sal y pimienta a tu gusto. Si la sopa es poco densa, puedes hacer que hierva un poco más hasta que espese.
  • 6
    Mientras tanto, prepara el pesto. Pon una sartén seca a fuego bajo o medio. Añade las pipas de girasol y cocínalas, removiendo regularmente durante unos minutos hasta que las pipas estén tostadas y desprendan su aroma. Aparta del fuego y deja enfriar.
  • 7
    Pon las pipas frías y tostadas en un robot de cocina junto con el ajo, el queso y la sal, y pícalo todo hasta que tenga una consistencia bastante fina. Añade la albahaca y sigue picando hasta que esté todo bien fino, y luego añade poco a poco el aceite. Cuando todo esté mezclado en una textura suave y uniforme, salpimenta al gusto y echa el pesto en un cuenco.
  • 8
    Cuando estés a punto de servir la sopa, puedes cocinar el pescado. Vuelve a calentar la sartén antiadherente a fuego medio. Añade el aceite de oliva, la hoja de laurel, el tomillo y el diente de ajo machacado, dos sabores que funcionan de maravilla cuando cocinas con caballa.
  • 9
    Corta los filetes por la mitad, con lo que obtendrás ocho piezas pequeñas. Aliña ligeramente la caballa con sal y pimienta y coloca las piezas con la piel hacia abajo en la sartén. Cocina durante 2-3 minutos, hasta que los filetes estén casi cocinados del todo, y luego dale la vuelta y apaga el fuego. Los filetes terminarán de cocinarse con el calor residual de la sartén.
  • 10
    Con un cazo, sirve la sopa en cuatro cuencos anchos. Añade dos piezas de pescado a cada cuenco y salsea el pesto por encima.
  • 11
    Termina con un chorrito de tu mejor aceite de oliva, un poco de pimienta negra y un puñadito de hojas de albahaca, si te ha quedado alguna.
  • 12
    Notas de cocinado
  • 13
    La caballa es un pescado sabroso y oleoso con un sabor increíble. En mi opinión, es uno de los mejores pescados que se pueden comer. Es importante que sea fresco del día. Busca pescados con los ojos firmes y brillantes en el mercado y no te decepcionará.
  • 14
    Me gusta usar pipas de girasol en lugar de piñones para el pesto porque me encanta el sabor que dejan. Las avellanas y las nueces también funcionan bien.
  • 15
    Puedes cambiar la caballa por cualquier pescado que te guste. A mí me gustan las vieiras soasadas o, si el pescado no es lo tuyo, también puedes probar conhinojo caramelizado o incluso con una buena ración de intensos calabacines asados.